sábado, 5 de enero de 2013

La ansiedad, una lacra de nuestro tiempo.



“El hombre sabio se encarga de mantener el orden, en vez de corregir el desorden. Intentar curar una enfermedad cuando aparece, es como ponerse a cavar un pozo cuando ya se está sediento, o como ponerse a forjar las espadas cuando la guerra ya ha empezado”.
Huang-Di

La llamada “sociedad del confort” que ahora está en crisis, nos ha acostumbrado a convivir con una serie de patologías que, de tanto estar omnipresentes, han llegado a parecernos naturales; algo así  como si formasen parte del aire que respiramos o de la sombra que nos acompaña en nuestro transitar por la vida. En este caso, me refiero a la ansiedad, el estrés y la depresión. Hoy quiero centrarme en la primera de ellas: la ansiedad.

Ansiedad, de la raíz indogermánica “angh”, significa estrechez, constricción, malestar, apuro. Es una reacción emocional normal, una respuesta de activación y alerta del organismo que se experimenta en situaciones que se perciben como amenazadoras y potencialmente peligrosas. El problema es que cuando alcanza niveles excepcionalmente altos, deja de ser normal y `pasa a ser patológica.

Vamos a ver cómo se plantearía este problema desde la medicina occidental,  la oriental y  la filosofía.

viernes, 4 de enero de 2013

El Poder del Pensamiento.

“Las condiciones en las cuales nos hallamos son el resultado de lo que hemos pensado”.
(Dhammapada)

Un viejo cuento zen dice que un hombre va al lago cargado con un saco lleno de peces. Con su barca se dirige al centro del mismo, vaciando allí el contenido que llevaba. Después se pone a pescar, admirándose  cuando extrae uno del agua, de que sea grande o pequeño, feo o hermoso, de su color, peso,…
La enseñanza que encabeza este artíclo está entresacada del primer verso del Dhammapada, un texto de referencia en el mundo del budismo; y en ella, al igual que en el viejo cuento zen, se hace referencia a la enorme influencia que tienen en nuestra vida, los pensamientos que continuamente elaboramos. Nuestra misma medicina occidental, está teniendo cada vez más en cuenta un principio, que ya tenía la medicina en la antigüedad, de que la mayoría de las enfermedades que padecemos, tienen un  origen psíquico-mental. De ser así, la aparición de la misma a nivel físico, sólo sería la repercusión tardía de una causa que se habría producido con anterioridad en planos más sutiles del ser humano.

miércoles, 2 de enero de 2013

La Ruta de las Especias: de la A a la Z. (I)

Desde el siglo XI, como resultado de las Cruzadas, los europeos reclamaban ciertos productos a los que se habían acostumbrado de su contacto con Oriente. Entre ellos, las especias, utilizadas para condimentar los alimentos, y también algunas plantas de uso medicinal. La ruta para llevar esos productos a Europa era conocida como “La Ruta de las Especias”. Partía del Océano Índico, llegaba al Golfo Pérsico y de ahí se trasladaba a Alejandría, Antioquía y Constantinopla (hoy Estambul), ciudad que servía de enlace entre Oriente y Occidente y a través de la cual se hacían importantes transacciones comerciales.
Por su interés en la cocina y en la salud, esta entrada y la próxima las destinaremos a trazar nuestra particular Ruta de las Especias: de la A a la Z, empezando por el Anís verde y terminando por el jengibre (Zingiber officinale). 

lunes, 31 de diciembre de 2012

Conócete a ti mismo


El título del artículo hace alusión al lema que estaba presente en el frontispicio de los templos griegos; remarcando con ello la importancia fundamental de la necesidad del conocimiento propio para alcanzar la perfección posible como ser humano.

Es así que todas las civilizaciones con profundidad espiritual y filosófica han hecho hincapié en ello con vistas a desenvolver, en la medida de lo posible, el potencial humano y lograr la felicidad; porque, ¿cómo es posible alcanzarla sin conocernos a nosotros mismos?

No es nuestra intención en este pequeño artículo profundizar con intensidad en tan interesante tema, por lo que dejaremos una pincelada de cómo lo enfocó la civilización que más profundizó, que sepamos, en el misterio del hombre. Nos referimos a la Antigua India.

Navidad, navidad, dulce navidad... (contrarrestar los excesos navideños)


Llegan las fiestas y es tiempo de excesos. “Que si el marisco”, que “quiero más carne”, que “acércame los turrones”... que “qué buenos bombones”, que “una copita más, por favor”.... “uff, voy a reventar”...

¿Cómo afrontar días de fiesta sin morir en el intento?

Las horas previas a la realización de una comida copiosa típica de las fiestas debemos hidratarnos bien, y consumir una dieta a base de frutas y vegetales, sustituyendo alimentos muy calóricos y pesados por una ensalada de estación. En días de fiesta debe enfatizarse en la realización de nuestro ejercicio físico habitual. Como en el resto del año no debe pasarse por alto el andar una hora diaria.
Deberíamos evitar comer excesivamente; sería mejor comer de aquellos alimentos propios de estas fechas, pero en pequeñas cantidades sin atiborrarnos de ellos.
Después de la comida, siempre que se pueda, sería recomendable dar al menos un pequeño paseo y evitar como norma el acostarnos inmediatamente después de comer.
Ante una indigestión por comer mucho, demasiado deprisa o comidas excesivamente fuertes, condimentadas o grasas, el mejor remedio es el ayuno si no existe una patología de base que lo contraindique. Sin embargo, existen plantas digestivas que también podrían ayudarnos. Entre ellas:

miércoles, 26 de diciembre de 2012

Consejos prácticos sobre la cocción de los alimentos.


No sólo los alimentos que comemos, sino también la forma en la que los cocinamos, influye en el mayor o menor provecho que sacamos de ellos y en cómo afectan nuestra salud. Algunos consejos son:

  • Cuece sólo los alimentos imprescindibles y más bien poco: tanto verduras como pastas deben quedar al dente.
  • Emplea la mínima temperatura posible, no calientes demasiado los alimentos, ni durante mucho tiempo. También puedes calentar a altas temperaturas durante muy poco tiempo.
  • Evita el microondas.
  • Cuanto mayores sean las pérdidas de nutrientes debidas a la cocción de los alimentos, debes aportar más alimentos crudos para equilibrarlas.
  • No recalientes los alimentos ya cocidos y menos aún varios días después (el mantenimiento caliente de alimentos por largo tiempo puede ser nocivo).
  • Elimina recipientes con plomo de la cocina. Mejor para la cocción: barro, acero inoxidable y vidrio resistente al fuego.
  • Los alimentos no deben estar nunca quemados (un alimento quemado es potencialmente cancerígeno). Destierra esa nociva costumbre de consumir los alimentos chamuscados. 
  • Recupera los caldos de cocción de las verduras ya que presentan nutrientes importantes como minerales y oligoelementos. (Pueden emplearse para realzar el sabor).
  • Un consejo final??? CONSUME MÁS CRUDOS, MÁS ALIMENTOS AL VAPOR y POCA o NINGUNA SAL AÑADIDA!!!!.

jueves, 20 de diciembre de 2012

Ars longa, vita brevis

La Naturopatía o Medicina Natural es también llamada Medicina Hipocrática. Hipócrates de Cos (460-380? a.C), considerado como el padre de la medicina fue un digno heredero de técnicas y conocimientos que él y algunos de sus coetáneos allegados y discípulos harían avanzar, convirtiéndola en un saber causal sobre la salud y la enfermedad.
En el epitafio honorífico de este gran sabio, recogido en la Antología Palatina, se dice que su fama profesional la acumuló “derrotando a las enfermedades con las armas de Higia, consiguiendo inmensa gloria, no por azar, sino con su ciencia”.
De esta ciencia, a la que llamaba “arte”, se dice en el Corpus Hippocraticum la célebre frase Ars longa vita brevis, es decir "El arte (la ciencia) es duradero pero la vida es breve". Esta expresión se emplea para indicar que cualquier tarea que merece la pena requiere mucho es­fuerzo y dedicación, y trasciende la vida de quien la emprende. La cita es parte de un aforismo que pudiera traducirse completo al español como: “Corta es la vida, el camino largo, la ocasión fugaz, falaces las experiencias, el juicio difícil”.
Más adelante en este compendio de su obra se plantea que “El arte de curar, es el de seguir el camino por el cual cura espontáneamente la Naturaleza”.
A partir de este principio, comenzamos esta nueva andadura personal y profesional en la que pretendemos crear un canal de información sobre un estilo de vida más armónico y natural. Deja que tu cuerpo y tu mente dialoguen con la naturaleza, ella sabe lo que necesitas.