Esta especia, oriunda de Oriente Medio, e introducida posteriormente en Europa, es usada en infinidad de platos y se consume tanto seca como fresca. Excelente condimento para legumbres, potajes y pizzas.
Es
digestiva y carminativa (combate los gases del aparato digestivo). Además,
resulta expectorante y antiséptica de las vías respiratorias, por lo que se
emplea en resfriados, catarros y bronquitis. Ayuda a combatir la incómoda tos
seca en afecciones como la laringitis o la tos ferina. Disminuye ligeramente
los dolores de la menstruación y favorece su salida, es antioxidante y estimula
la circulación sanguínea. Externamente se emplea para desinfectar heridas y por
sus propiedades cicatrizantes, analgésicas y antiinflamatorias. Ayuda a calmar
los nervios, el estrés y el insomnio.