domingo, 11 de agosto de 2013

¿Insomnio? Que no te quite el sueño...

“No existe una cura auténtica, a menos que exista un cambio de perspectiva, una serenidad mental y una felicidad interna”.

Dr. Edward Bach. 


El insomnio es uno de los problemas que más nos quita el sueño. Para evitarlo, una visión naturista indica la necesidad de un cambio de perspectiva (como reza la cita al inicio del artículo). Se requiere eliminar algunos hábitos nocivos e implementar otros que te ayudarán a combatirlo:
  • Cenar ligero y al menos 3 horas antes de ir a la cama.
  • Practicar ejercicio físico diario. No obstante, no puede ser en la noche, próximo a la hora de irnos a dormir.
  • Meditar (Meditar, Por qué y Cómo.), practicar ejercicios de respiración y/o relajación autógena, Qi Gong (Ba Duan Jin: 8 joyas para 8 bienes. ), Tai - Chi,... son otras medidas que te pueden ayudar mucho si las realizas con regularidad.
  • Evitar a partir de cierta hora el café, té, chocolate, refrescos de cola y todo aquello asociado tradicionalmente al insomnio.
  • Observar unos horarios diariamente (para levantarse, comer, trabajar o estudiar,... y también dormir).
  • Tener un ritual para la hora de dormir, no realizar actividades por ejemplo de orden intelectual próximos al entorno de irse a la cama, no ver la tele en la habitación, etc.
Pero si no fuese suficiente, siempre es posible recurrir a ciertos “remedios” que bien empleados pueden ayudarte a vencerlo. De cualquier modo, lo recomendable es crear unos hábitos y realizar un trabajo personal encaminado a hacer del acto de dormir una actividad satisfactoria que cumpla con su función de reponer nuestra energía vital y hacernos despertar con todo el vigor y la alegría que un nuevo día demanda.

Cuando el causante del insomnio sea un diálogo interno torturante, pensamientos no deseados, el típico “disco rayado” sobre ese “problema” (real o no, pero que percibes como tal) al que “no puedes parar de darle vueltas en la cabeza”; un experto en Flores de Bach podría recomendarte el floral llamado White Chestnut (Castaño Blanco), quizás sólo o en asociación con algún otro específico para tu situación.

De la Fitoterapia nos llegan diferentes plantas con propiedades hipnóticas (inductoras del sueño) y/o sedantes, según la dosis. Algunos aspectos a tener en cuenta para su uso son:
  • Pueden causar efectos paradójicos (el contrario del deseado). De ser así con una de ellas, lo será siempre, con lo que deberás evitarla; sin embargo, pudieras perfectamente emplear otra y no tendría que producirte el mismo efecto.
  • No basta con tomarla un rato antes de irte a la cama, se requeriría un tratamiento de un tiempo determinado y consumido varias veces al día. Te recomiendo buscar asesoramiento especializado.
  • Siempre es recomendable que la terapia comience el fin de semana, para que veas cómo funciona, y puedas tomar las acciones correctoras pertinentes si se requieren.
  • Se debe tener especial precaución en personas que conduzcan maquinaria pesada, e incluso automóviles, etc...
  • Siempre que se esté medicado, debe consultarse con el médico de cabecera o especialista las posibles interacciones de la fitoterapia con los medicamentos.
  • Embarazadas y niños no deben consumir absolutamente nada que no haya sido indicado por el médico.
  • No debemos conformarnos con tener que vivir “condenados” a sólo poder dormir si consumimos remedios para ello, como mismo solemos no conformarnos con ceñirnos a los medicamentos para este fin.
Algunas plantas especialmente recomendadas son:

Lavanda (Lavandula officinalis): Símbolo de la pureza y la tranquilidad. Lleva en su nombre su mayor virtud: “lava”. Calma, relaja. Está indicada para el insomnio y la hiperexcitación nerviosa. El aceite esencial no debe usarse en niños ni embarazadas. Puedes probar una de estas variantes o sencillamente alternarlas. Unas gotitas de aceite esencial de lavanda en la almohada, un baño tibio con aceite esencial de lavanda (hasta 6 gotas) en la bañera antes de dormir, o una crema con aceite esencial de lavanda en la zona del plexo solar (el medio del pecho) media hora antes de dormir. Aunque es uno de los aceites esenciales más seguros, si lo vas a utilizar realiza antes la prueba de sensibilidad (ponte 2 gotitas en la parte interior de cada muñeca y espera 2 h, si no ves rojez, picor, etc, es que lo toleras bien).

Melisa (Melissa officinalis): Sedante y ligeramente hipnótica. Usada en Pediatría. Indicada en ansiedad, insomnio, palpitaciones, alteraciones digestivas de origen nervioso, irritabilidad, hiperactividad,... Solo está contraindicado el aceite esencial en embarazo y lactancia.

Pasionaria (Passiflora incarnata): Indicada en la ansiedad, hiperexcitación nerviosa, insomnio, como sedante del sistema nervioso periférico, etc. También sedante en Pediatría. Relajante muscular (no se justifica en niños),... Contraindicada en: embarazo y lactancia.

Tila (Tilia platyphyllos): Sedante ligero del sistema nervioso central, indicado para el insomnio y la excitación nerviosa, entre otras. También de uso pediátrico. Contraindicada en obstrucción de las vías biliares. No se han descrito interacciones con otras drogas.

Valeriana (Valeriana officinalis): Indicada en la neurastenia, neurosis, insomnio, ansiedad, taquicardias de origen nervioso, irritabilidad, entre otros usos. Contraindicada en: embarazo, lactancia y niños pequeños.

Por último  te recomiendo un sano ejercicio que se está poniendo cada vez más de moda: céntrate en el ahora. Tal vez en el pasado hemos tenido algún problema importante (todos hemos tenido) que algo en nuestro interior quiere empeñarse en volver a recordar una y otra y otra vez... ¡No le dejes!, céntrate en el ahora, en el presente. Tal vez también haya algo en tu interior que se empeñe en visualizar un futuro “probable” lleno de dificultades... ¡No le dejes! Nadie conoce su futuro, porque como puso Fernando de Rojas en boca de su personaje La Celestina “nadie es tan joven que no pueda morir al día siguiente ni tan viejo que no pueda vivir un día más”. El futuro ya llegará y ya afrontaremos lo que sea. ¡Cuántas veces nos sorprendió favorablemente, cuando esperábamos otra cosa! Imaginar el futuro negativamente, genera ansiedad; y no es bueno ir de su mano por la vida, porque genera estrés. Carpe Diem, ¡vive el momento!



Artículos relacionados:


Con la colaboración del Prof. Manuel Ures.



Aviso Importante: Toda la información mostrada procede de diferentes fuentes científicas y de la experiencia acumulada en el ejercicio de nuestra profesión, y tiene la finalidad de orientar en lo que puede hacer el estilo de vida y el uso de ciertas terapias naturales por tu salud. En ningún caso pretende reemplazar el consejo o la prescripción de un profesional de la salud. Es tu responsabilidad asesorarte y respetar el criterio de tu médico de cabecera y/o especialista en lo que se refiere al seguimiento de un tratamiento en particular o la adopción de una terapia natural complementaria o alternativa.

No hay comentarios:

Publicar un comentario